martes, 9 de junio de 2009

Hora de Balances

martes, 9 de junio de 2009 0
A principio de semestre, este curso se veía bastante atemorizante: me defino como un usuario básico de Internet, con ciertos conocimientos, pero sin demasiado interés por su funcionamiento.

La verdad es que prefiero disfrutar de las virtudes de esta herramenta, antes que descomponerla analíticamente. Por esta razón, no me parecía muy atractivo escudriñar en los vericuetos del lenguaje HTML, de la arquitectura y del diseño web, de la programación...

Sin embargo, de a poco fui aprendiendo ciertas cosas nuevas que me han servido más que nada para alardear frente a mis conocidos. Cuando le comenté a mi pololo computín que conocí Drupal y Joomla como administradores de contenido, me miró con cara de amenaza y me acusó: "¡competencia!"

Pero francamente creo que los contenidos han sido vistos de manera superficial, incompleta y no de la manera en que el curso prometía. A su vez, perdimos tiempo trabajando con Audacity (lo aprendimos a usar en el curso de radio) y Blogger, dado que es una herramienta bastante intuitiva a la cual todos podemos acceder investigando un poco. Además, no todos queremos tener un blog: a veces, la obligatoriedad entorpece la creación.

Por último, y no en un afán competitivo, siento que el curso paralelo ha estudiado más cosas y, por ende, han aprendido más. Pero no todo está mal: reconozco que mi cultura general sobre la Web se ha visto incrementada gracias a este curso. De hecho, pienso que debería dictarse antes en la malla curricular, son conocimientos necesarios para otros cursos.


Actividad Propuesta

Me parecería interesante trabajar con Adobe Dreamweaver, aunque sea una clase introductoria para saber de qué se trata, para qué sirve y sus funcitones básicas. Me parece que es muy utilizado y es parte del lenguaje computacional, me intriga.

martes, 2 de junio de 2009

Diseño Web

martes, 2 de junio de 2009 0
Nuevamente nos desviamos de nuestro eje para conversar un poco sobre el diseño de las páginas web.

Hace algunas semanas realizamos un análisis de contenido de una web a elección que, en mi caso, fue IMDB (¡cine!, ¡he aquí el vínculo con nuestro tema!).

Una de las cosas que me llamó la atención fue la simpleza de su diseño: claramente, está más enfocada a optimizar la entrega de información que a deslumbrar con su atractivo visual.

Sin embargo, a veces se agradece la funcionalidad de este tipo de páginas. Personalmente, prefiero una página sencilla, que no entorpezca la navegación y que, por el contrario, me permita una búsqueda veloz. Por eso, odio Flash.

Y aunque una página hipotética tuviera un montón de colores, luces, y monitos que bailan pero su información fuera completísima y accesible, de todas maneras me repelería un poco, escapo antes... cosa de gustos, supongo, es que soy una mujer sobria.

Volvemos a lo nuestro...

Luego de este intervalo medio extraño de gripe porcina y de la Web 2.0 -por razones académicas-, volvemos al cine. Lo último que vi fue Star Trek, creo, a la segunda semana luego de su estreno... y desde entonces no me he aparecido por el cine.

Sabemos que en las salas tradicionales, domina la ficción. Lo mismo en la producción cinematográfica. Sin embargo, en Internet circulan muchísimos documentales cinematográficos, generalmente orientados a crear consciencia en diversos temas: religión, ecología, información...

Pero tenemos ejemplos de documentales también en las salas de cine: El Diario de Agustín y La Tierra, de Disney, han marcado presencia últimamente en las salas de cine, por detrás de las películas de acción, pero apareciendo de a poco.

Por eso, quiero preguntarles, estimados: ¿ven documentales? Abajo, una lista de documentales cinematográficos (no televisivos, no vale NatGeo) para saber cuáles has visto, o si no has visto ninguno.... una pequeña medición:




domingo, 24 de mayo de 2009

Web 2.0: Aquí mando yo

domingo, 24 de mayo de 2009 0


El dominio del logos, el discurso, siempre fue marca de poder. Para los griegos antiguos, quien detentaba la palabra era alguien superior, una autoridad que tenía la gracia de manifestarse y, con ello, manipular a quien lo escucha. Pasó el tiempo y las cosas no variaron demasiado –salvo honrosas pero catastróficas excepciones- hasta que llegó el mesías de los mudos: la Web 2.0.


A diferencia de los primeros pasos de la red, donde se replicaba el modelo oligárquico de la posesión del discurso y solo unos pocos podían publicar -las páginas eran prácticamente inmóviles y sin retroalimentación-, la Web 2.0 viene a democratizar el flujo informativo como nunca antes en la historia.

Con sus aplicaciones paradigmáticas, tales como programas de conversación, redes sociales, páginas estilo Wiki, blogs, la Web 2.0 libera la palabra y su difusión de manera que cualquiera pueda hacerse de ella, sin diferencias de clase, estatus o poder. Ni hablar de la velocidad de vértigo y la reducción de gasto en llamadas internacionales.


Pero no todo es miel sobre hojuelas. Internet es, actualmente, una herramienta elitista. Sí, es necesario poseer un computador conectado a la red para disfrutar de sus beneficios y, según estadísticas, tan solo un 20% de la población mundial tendría acceso a ella en sus casas.


No obstante, es un gran paso; el sencillo hecho de que yo pueda plasmar mi opinión en este blog, al que pueden acceder personas de todo el mundo, me hace poseedora de una cualidad que, no hace mucho, era impensable: compartir mis ideas en un "lugar" propio, de libre acceso. Yo edito, yo escribo de lo que se me dé la gana, yo hiperlinkeo, yo me entero de lo que la prensa tradicional me oculta... aquí mando yo, y solo me supedito a los comentarios generosos de mis seguidores -lo que acentúa la vocación colaborativa de esta forma de mirar la Web.


Tenemos voz, señores, y es hora de usarla. Que no nos evangelicen, ¡a conversar, a publicar como locos!

lunes, 11 de mayo de 2009

¿La culpa no es del chancho?

lunes, 11 de mayo de 2009 0
Cuando la crisis azota de manera tan fuerte, miramos al cielo pidiendo explicación, ¿por qué a nosotros? En estos contextos, donde además de la debacle económica el mundo enfrenta una supuesta pandemia, todos tenemos alguna teoría: que maquinaciones capitalistas, que castigo divino, que selección natural, que cortina de humo...

La Ecología tiene mucho que decir al respecto, cuando todo parece apuntar a que nuestros amigos marranos son los responsables de que ya sean 46 los países donde se ha presentado el H1N1 -como prefieren llamar algunos al virus para hacernos comprar salchichas sin temor.

Pilar Galindo, representante de grupo ecológico GEA España, salió a defender a los vapuleados chanchitos: “Nadie habla de lo más importante en esta crisis, la aglomeración insana de miles y miles de animales en naves y comederos, chapoteando en sus propios excrementos”.

Este hacinamiento sería, entonces, perfecto caldo de cultivo para tales virus asesinos que, con justa razón, se volcaron en nuestra contra. Si seguimos así, probablemente terminaremos con tres ojos y cuatro brazos o, en el mejor de los casos, mutaremos como los X-Men.

De todas maneras, esto no es nuevo. Ya en 2003, la propia FAO advirtió este panorama, sin que se le prestara mayor atención: “El riesgo de transmisión de enfermedades desde los animales a las personas será mayor en el futuro, debido al crecimiento de la población humana y la población pecuaria (...) al surgimiento de redes agroalimentarias mundiales y a un considerable aumento de la movilidad de las personas y los bienes”.

Así las cosas, parece que la culpa no es del chancho sino de quien no le da afrecho…

Para terminar, los dejo con un vídeo británico que relata la "miserable realidad de la vida de un chancho" en distintos países de la Unión Europea. Si no entiendes inglés no importa, basta con las imágenes para entender que ahí puede mutar cualquier cosa, y para que no te den ganas de comer tocino nunca más. Enjoy!



martes, 28 de abril de 2009

Insertar vídeo en el blog

martes, 28 de abril de 2009 1
Nuevamente en clases.

Debemos elegir un vídeo cualquiera para practicar esta, y la verdad es que ni siquiera lo vi ni lo escuché porque no tenía sistema de audio. Pero sucede que la canción se me aparece por todas partes y fue lo primero en que pensé al entrar a YouTube.

Enjoy!


lunes, 27 de abril de 2009

Psycho - Historia con Sonidos

lunes, 27 de abril de 2009 3
La tarea de la semana consistía en construir una breve historia de estructura narrativa clásica, con la dificultad o el valor agregado -según quien lo juzgue- de utilizar solo sonidos. Para ello, teníamos a nuestra disposición la interminable biblioteca de audio del ISFTIC de España, que ofrecía un sinfín de alternativas a la creatividad.

Sin ninguna otra especificación, me consagré a dicha labor durante innumerables horas, debido a mi torpeza o mi condición de novata en el manejo del editor Audacity. De a poco mi imaginación, mi oido y mis manos se encauzaron por una senda muy clara que, de forma muy humilde, terminó por desembocar en un homenaje libre a una de las mejores escenas sin diálogo de la historia del cine -sin lograr el nivel de suspense de mr. Alfred Hitchcock, obviamente.

La clase siguiente llegó, y el profesor Cattani nos indicó que debíamos publicar nuestro relato en nuestro blog. El punto está en que pude haber creado una historia de cualquier cosa y, sin quererlo, terminó siendo coherente con mi tema eje. Tal parece que el cine me persigue.

Con ustedes, mi trabajo:

miércoles, 15 de abril de 2009

Música en Espera

miércoles, 15 de abril de 2009 0
Siempre prefiero el cine latinoamericano por sobre cualquiera. Sé que no está tan desarrollado como en otros lados, pero es importante apoyar la industria local, aunque sea comprando una entrada. Además, desde que mi novio trabaja en cine chileno, he desarrollado una sensibilidad y un respeto particular por nuestros creadores.

Estábamos de paseo por las callecitas de Buenos Aires, cuando decidimos entrar a un cine de la calle Corrientes. La película era argentina y si bien la protagonista era la sosa Natalia Oreiro (igual está linda de embarazada), el maestro Diego Peretti (Tiempo de Valientes) hacía el contrapeso, al menos en el papel.

Como suele suceder, comenzó bien la cosa, pero es una pena que se haya desdibujado a poco andar: la película planteaba una temática tan interesante y actual como el exitismo exacerbado que grava la vida de la mujer de hoy, y qué pasa cuando una chica que siempre ha sido "ejemplar", es madre soltera.

No podemos negar que, aunque horrendamente machista, heteronormativo, clasista, tendiente al mantenimiento del statu quo y a la estructura familiar tradicional (y otras barbaridades), es un tema peliagudo para muchas profesionales jóvenes.

Pero esto es comedia, senores. Si bien por momentos es bastante absurda, reconozco que me reí un montonazo, aunque no puedo evaluarla con cinco estrellitas porque siento que el final se pudo desencadenar de mejor manera. Supongo que ya llegará a Chile, pero dudo que la vea por segunda vez. Ustedes véanla de todas formas, por las razones esgrimidas al principio de mi enunciación.

Ps.: tengo un resfrío de la ptmdr!!

martes, 14 de abril de 2009

Frost/Nixon

martes, 14 de abril de 2009 0
La vi en el Festival de Cine al Aire Libre de Las Condes, rodeada de viejitos que comentaban sus vivencias personales, Yo estaba en el trabajo cuando escuché lo de Nixon y esas cosas. Es un caso interesante para cualquier periodista, el sueno para muchos, Wow, cómo la prensa puede derrocar a un presidente corrupto.

Yo ya había leído bastante al respecto, vi Todos los hombres del Presidente y hasta tuve una prueba al respecto, por lo que no tenía expectativas demasiado altas: qué de nuevo me podrán contar?

Y claro, nada nuevo bajo el sol. Pero la gracia de las películas que cuentan cosas históricas no es que te tengan que contar algo nuevo, obvio. Si así fuera, Ben Hur no sería tan genial.

Michael Sheen se luce en el papel del entrevistador David Frost. Un tipo que animaba programitas misceláneos, se mete en el pequeno lío de entrevistar al ex presidente Richard Nixon, en busca de una gran audiencia.

Pero Frost no contaba con que mr. Nixon se haría asesorar muy bien, buscando limpiar su imagen, además de unos cuantos miles de dólares por su aparición televisiva. Una entretenida lucha de egos y de argumentos, un tipo de debate que no se da muy a menudo en la gran tela.

Notable está Frank Langella como Nixon, el sudor bajo la nariz es casi tan asqueroso como el del verdadero ex presidente.

lunes, 13 de abril de 2009

Milk

lunes, 13 de abril de 2009 4
Me gusta Sean Penn. Pese al desliz que tuvo involucrándose con Madonna, me parece un tipo inteligente y consciente, con las cosas claras, que ha llegado a un punto que pocos alcanzan en una industria cultural como Hollywood: elegir las películas en las cuales trabaja. Y quién mejor para encarnar a un activista que Sean Penn (que, dicho sea de paso, se ve guapísimo en su primera etapa como político).

Harvey Milk es un hombre en plena crisis de los cuarenta, que conoce a un chico y se enamora. Juntos, deciden cambiar de vida y mudarse desde New York City a San Francisco, que en los setenta era la tierra prometida para todos quienes querían más libertad.

Pero San Francisco no era ese paraíso sonado. Los homosexuales sufrían de persecución y las autoridades parecían obviarlos, intentaban invisibilizarlos a como diera lugar. Condiciones ideales para que un líder germinara.

Milk cuenta de manera intrigante y envolvente (se nota que es un tema que compromete a Gus Van Sant, el director) la vida y obra de este hombre que, por una causa mayor, tuvo que postergarse repetidamente, muchas veces sin un ápice de éxito. Constancia es la palabra clave en personajes como Harvey, que nos mueven a creer en los superhombres que cambian la historia, al mejor estilo de la Escuela de Birmingham.

Buena.

domingo, 12 de abril de 2009

Changeling / El sustituto

domingo, 12 de abril de 2009 0
Mis amigos me conocen como Mari, la fría y calculadora. No es verdad, aunque reconozco no andar llorando por los rincones y no ser muy fácil de conmover. Por eso, rehúyo de las películas de terror (las odio) y de los dramones, me cuesta entrar en el juego cinematográfico con ese tipo de cosas.

Clint Eastwood, ese guapetón de las películas de vaqueros, sigue vigente como actor (hace poco protagonizó Gran Torino) pero también ocupa la silla de director con bastante éxito. Su última película, Changeling, tiene como protagonista a Angelina Jolie, quien solía caerme mal hasta que le quitó el marido a Jennifer Aniston (esa sí que me cae mal).

El asunto es que la fría y calculadora lloró. No sé si fue un mal día o solo afloró mi instinto materno, pero ver a esa mujer luchar durante anos contra el sistema, en especial contra la policía de los Estados Unidos, fue conmovedor. Sobre todo porque la lucha era tan legítima que dan ganas de meterse a la pantalla y acompanarla.

“Este no es mi hijo, es más bajo y tiene otra dentadura”, clamaba la madre. Pero no, Es su hijo, senora, lo es porque así lo dice la policía y tiene que acatar nomás. Vejatorio.

No les cuento más porque tienen que verla, solo digo que vale la pena y que movió la última fibra sensible que quedaba en mi pétreo corazón (mentira, soy un dulce de leche granizado).

sábado, 11 de abril de 2009

Watchmen

sábado, 11 de abril de 2009 1
Era el ocaso de un extenuante día laboral (o a Hard Day’s Night, dirían por ahí), cuando suena el teléfono: vamos al cine?
Acepté aunque me desmayaba de sueno. Llegamos al Hoyts de La Reina y mi pololo escogió: Los Vigilantes.
Si bien había visto el trailer y me pareció bien, entretenida, pensé que me quedaría dormida a los tres minutos con la peliculilla de superhéroes y esas cosas hollywoodenses y banales, llenas de efectos irrisorios (para qué gastan tanta plata en esas cosas?).
Pero no! La peli no me dio chance de dormirme ni un segundo, de hecho me quedé despierta varias horas, comentándola. Los primeros minutos son sencillamente espectaculares, es ágil y despierta interés todo el tiempo. Tiene una narrativa compleja, pero bien contada, por lo que no es difícil de seguir. Y adoré los efectos especiales, se justifican al cien por cien.
Me declaro fanática y casi enamorada de Billie Crudup (Dr. Manhattan, el mutante azul) y Jackie Earle Haley (Roschach).
Mejor ni les cuento cómo estaba mi cara al día siguiente. Eso de entrar al trabajo a las 8am es una tortura.
Véanla.

Ps.: no tengo signos de interrogación ni exclamación al principio, maldito teclado gringo.

Slumdog Millionaire

Lo admito: estuve colgada del cable. Fue sin querer, mi pololo hizo unos experimentos en mi tele y, por un tiempo, pude ver canales tan maravillosos como Utilísima o Fashion TV sin pagar un centavo por unos pocos días (espero no tener problemas legales por esta declaración).

Era un domingo de febrero cuando encendí mi súper tele y detuve el zapping en la bloody BBC. Cuál sería mi sorpresa al ver a tres niñitos adorables hablando en hindi y felices jugando en una especie de vertedero: eran los niños-genio que aparecían en Slumdog Millionaire, la peli que había visto el día anterior.

Era el día de los Oscar y, al parecer, los british presentían el éxito de esta producción. Se prepararon y le dieron como bombo en fiesta al temita, Slumdog Millionaire aquí y allá… E hicieron una nota sobre los niños actores. Sí, inconfundiblemente eran de la India, pero jamás me imaginé que el director los había ido a buscar a la zona más pobre de Bombay (no Mumbai, como quieren llamarle ahora los snobs), con tan buen ojo que sacó a tres genios: un histrionismo que se lo querría cualquier actor profesional.

Reconozco que algo pasó en mi estómago cuando el colorín periodista entrevistó al padre de uno de los chicos, que yacía en una especie de carpa naranja. ¿Qué pasó con el dinero de la película? El tipo, al parecer borracho, respondió: “Gone, gone”, haciendo grandes muecas y gestos con los brazos. No les quedaba una rupia.

Pero más allá de la irritante anécdota, huelga decir que me parecieron bastante justas todas las alabanzas y estatuillas que se llevó Slumdog Millionaire. En otras palabras, se entiende por qué le ganó a El curioso caso de Benjamín Button. Una película romántica y ágil, con una narrativa interesante, que no muestra una India llena de clichés, con el puntito en la frente y el Kamasutra en cada esquina, sino un país mixturado, híbrido. Es, por sobre todo, creíble.

El director Danny Boyle muestra sin pudores la pobreza y la bajeza con que se opera cuando de dinero se trata. Y las actuaciones de altísimo nivel, sobre todo los malos, aunque debo decir que no me agrada mucho Dev Patel (Yamal, el protagonista): lo vi en una entrevista y me parece un ‘hiperventilado’.
.
Y como dato: Dev Patel jamás había puesto un pie sobre la India, si bien sus padres son de allá. El chiquillo es más británico que el fish & chips o el Big Ben

PS.: de pronto, sin previo aviso, no pude ver más el cable en mi TV.

El Gran Pez

No, este texto no tiene nada que ver con la película de Tim Burton.


Me gusta escribir de noche, y en eso estaba la noche de jueves santo, cuando ocurrió lo inesperado: mi compu se murió.

Es una gran pérdida. Pececito (el diminutivo de PC), estuvo conmigo durante cerca de cinco anos, y fue mi companero fiel durante procesos tan importantes como mi ensenanza media, mi cambio de ciudad (San Antonio-Santiago) y el inicio de mi carrera universitaria. Es el único que no me abandonó.

Pero sucede que estaba escribiendo unas impresiones acerca de Slumdog Millionaire, cuando, sin más, se apagó. Para no volver a encenderse jamás. Por suerte, tenía respaldo de todas mis cosas importantes, si no me encontrarían flotando en el Mapocho en estos momentos.

Ahora escribo desde el compu de mi pololo que, si bien está re bueno y es mucho más sofisticado que Pececito, lo cambiaría de mil amores por mi viejo, remendado y fiel amigo de tantas batallas.

Este es un homenaje al mejor Compaq Presario que ha existido jamás. Descansa en paz, amigo.

miércoles, 8 de abril de 2009

El curioso caso de Benjamin Button

miércoles, 8 de abril de 2009 2
Siempre que preguntaba me decían: "tienes que verla", con la cara que ponen tus amigos cuando tratan de convencerte de que la que ellos escogieron es la mejor película del mundo. Por supuesto la vi, pero no tan inmediatamente como quise, una serie de sucesos desafortunados se interponían entre mí y Brad Pitt. Pobre Brad.

Pero finalmente estaba frente a mis ojos un pobre bebé que había nacido con todas las características de un anciano. Sin eufemismos, la guagua más fea del mundo. Tan fea que hizo gritar de horror hasta a su propio padre.

Al principio, la preocupación por el bebé viejo me mantenía el abdomen apretado: ¿está bien, qué le pasó? Pero reconozco que esa tensión duró poco, la película comenzó a entramparse en una descripción baudelaireana de los espacios, tal vez una complejísima metáfora de la forma en que transcurren los días al final del camino...

El problema es que Ben seguía creciendo y rejuveneciendo -cada día más guapo, TIENEN que ver la parte en que anda en moto- y la perspectiva contemplativa no se aceleró jamás. Resultado: un ladrillo de 166 minutos que, fácilmente, puede reducirse a 10. Si no me creen, vean La ruta natural (agradezco a mi novio Joaco por esta referencia, muy buena).

Mención especial para Cate Blanchett (Daisy) que se ve hermosa como bailarina y que tendrá una estupenda vejez. Y no olvidemos a Taraji Henson (Queenie), la madre que todos quisiéramos tener.
 
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